Fue David Ogilvy, a quien muchos llaman el “padre de la publicidad”, quien dijo una vez: “Un gran marketing solo hace que un mal producto fracase más rápido”. La pregunta es si esa afirmación sigue siendo cierta hoy. Después de todo, internet prácticamente cambió el panorama para todo tipo de productos y servicios. Hoy, con cierto tipo o estilo de marketing, hasta los malos productos pueden parecer buenos.
Entonces, ¿qué pasa con un mal sitio web?
Después de todo, hay una diferencia clara entre un mal producto o servicio y un mal sitio web. A veces, una empresa puede tener un producto genial, pero un sitio web o unas campañas de marketing realmente malos. ¿Puede un buen marketing compensar que navegar por el sitio web de una empresa sea una experiencia terrible?
Pensémoslo un poco más…
¿De qué sirve el smartphone más nuevo si tiene la pantalla rota?
Piensa por un momento en tu smartphone, ya sea el iPhone 15 o el Galaxy S24. Toda su belleza, velocidad y rendimiento no sirven de nada si no puedes ver bien lo que hay en la pantalla, y mucho menos usarlo con los dedos.
Lo mismo pasa con una empresa y su sitio web. Podrías tener las mejores bolsas, tenis o bocinas amplificadas, y aun así no lograr suficiente tracción ni ventas porque a los visitantes de tu sitio web les cuesta navegar, agregar al carrito o pagar tus productos.

De hecho, estas son algunas estadísticas importantes compartidas por Forbes para reflexionar:
- Cada año se pierden unos US$2.6 mil millones en ventas por sitios web que cargan lento
- El 47% de los usuarios que visitan tu sitio web no están dispuestos a esperar más de dos segundos a que cargue
- Los usuarios pasan un promedio de 6.44 segundos solo mirando el menú de navegación
- El 61% de los usuarios dice que, si no encuentra lo que busca en 5 segundos, probará otro sitio
- El 88% de los usuarios reconoce que no volverá a un sitio web después de una mala experiencia.
Con esto ya puedes imaginar lo que pasa detrás de escena de un sitio web mal diseñado.
Pero no te preocupes, porque no todo está perdido solo porque todavía no hayas actualizado tu sitio web a un nivel aceptable para los usuarios de hoy. Hay algunos beneficios que una estrategia de marketing bien pensada todavía puede darte, aunque tengas un sitio web desactualizado.
¿Puede el marketing parchar un sitio web que necesita reparación?
Aunque un mal sitio web puede ser un obstáculo importante, un marketing ingenioso puede funcionar como un puente temporal que te ayude a conectar con clientes potenciales a pesar de sus fallas. Así es como:
- Genera reconocimiento: Aunque tu sitio web no sea perfecto, unas campañas de marketing sólidas pueden seguir atrayendo nuevos visitantes. Unos anuncios cautivadores en redes sociales o envíos de correo segmentados pueden despertar la curiosidad y llevar gente a tu sitio. Aunque se encuentren con problemas de usabilidad, la chispa inicial de interés ya está ahí.
- Enfócate en lo positivo: Supongamos que tu sitio web tiene una interfaz torpe, pero presume una excelente función de búsqueda de productos. El marketing puede destacar esta función y guiar a los usuarios directamente a lo que necesitan, reduciendo su interacción con las partes menos fáciles de usar.
- Rutas alternativas: Las redes sociales, el email marketing y las alianzas con influencers pueden funcionar como caminos alternativos hacia tu producto o servicio, sin pasar por el sitio web. Esto puede ayudarte a generar las primeras ventas o a captar clientes potenciales, pero recuerda que no es una solución a largo plazo.
- Genera confianza: Una campaña de marketing bien ejecutada puede crear una imagen de marca positiva y fomentar la confianza y la lealtad de los clientes potenciales. Esa asociación positiva a veces puede superar pequeñas deficiencias del sitio web, haciendo que los usuarios te den el beneficio de la duda y sigan adelante a pesar de las fallas.
Sin embargo, es crucial recordar que estas tácticas son arreglos temporales, no soluciones permanentes. Aunque el marketing puede crear un puente temporal, no puede disimular para siempre un mal sitio web.
En definitiva, invertir en un sitio web fácil de usar y bien diseñado es la única forma de ofrecer de verdad una experiencia fluida al cliente y aprovechar al máximo tus esfuerzos de marketing.
Después de todo, cuando construyes y decoras tu tienda, necesitas una base sólida. Un sitio web atractivo amplifica el impacto de tu marketing, mientras que uno malo puede apagar hasta las campañas más cautivadoras.
En qué enfocarte al renovar tu sitio web
En algún momento llegará el día en que por fin tengas suficiente tiempo, energía o recursos para darle a tu sitio web un cambio muy necesario. Cuando llegue ese momento, quizá te preguntes en qué enfocarte primero o qué aspectos necesitan más trabajo para maximizar los resultados.
Estas son algunas buenas prácticas, recomendaciones y consejos de diseño web que convierte y genera ventas:

1. Enfoque centrado en el usuario
Recuerda que tu sitio web existe para tus usuarios, no al revés. Prioriza una navegación intuitiva, llamados a la acción claros y un diseño adaptado a móviles. Convierte tu sitio web en una tienda bien organizada donde los usuarios encuentren lo que necesitan de forma rápida y sin esfuerzo.
2. Comunica tu mensaje con claridad
Algo que les falta a la mayoría de los sitios web es un mensaje claro. Recuerda diseñar tu sitio web pensando en tu cliente. Eso significa que cada texto de tu página de inicio debe destacar el problema que le resuelves a tu cliente ideal.
Lo primero que quieres que piensen tus visitantes al llegar a tu sitio web es: “Estoy en el lugar correcto”. Porque, de nuevo, si sienten que no están en el lugar correcto, se irán con tu competencia en menos segundos de los que tarda en aparecer el botón para saltar un anuncio de YouTube.
3. Usa elementos visuales atractivos
¡La primera impresión cuenta! Usa imágenes, videos y gráficos de alta calidad que sean relevantes, visualmente atractivos y optimizados para cargar rápido. Recuerda que lo visual puede despertar emociones y conectar con los usuarios a un nivel más profundo.
4. Optimización SEO
En cuanto a estrategia y marketing a largo plazo, el SEO siempre es tu mejor apuesta. Asegúrate de que tu sitio web esté optimizado para los motores de búsqueda para que los clientes potenciales te encuentren fácilmente en línea. Usa palabras clave relevantes, meta descripciones y estrategias de enlaces internos.
5. Mentalidad mobile-first
En el mundo actual, centrado en los dispositivos móviles, un diseño web responsivo no es negociable. Asegúrate de que tu sitio web se vea y funcione a la perfección en todos los dispositivos, desde computadoras de escritorio hasta tablets y smartphones.
Si sigues estas buenas prácticas e inviertes en un sitio web bien diseñado, puedes transformar tu presencia en línea de un posible obstáculo para las conversiones en un poderoso motor de ventas.
Si bien un gran marketing hace que un mal producto fracase más rápido, lo contrario también es cierto. Aunque no lo creas, tu sitio web también es una parte fundamental de tu marketing. Para ser más precisos, es parte de tu marca. Habla de quién eres como empresa, de lo que valoras y de si valoras o no a tus clientes.
Así que no te enfoques solo en promocionar tus productos. Asegúrate de crear una experiencia memorable y duradera para tus clientes, ya sea en línea o fuera de línea.
