Una de las desventajas del eCommerce es que los clientes no pueden interactuar con tus productos de la misma forma en que lo hacen con los artículos de una tienda física. La mejor manera de compensarlo es con fotos de producto impresionantes. Según un estudio, el 67% de los consumidores afirma que la calidad de la foto de un producto o de una marca es “muy importante” en su decisión de elegir y comprar un artículo. Un dato así debería dejarte claro de inmediato lo importante que es la fotografía de producto.
Sin embargo, tomar fotos hermosas no es fácil, sobre todo cuando se trata de fotografía de producto. Si lo fuera, decenas de miles de fotógrafos en todo el mundo se quedarían sin trabajo. Para muchos dueños de negocios de eCommerce, vale la pena contratar a un profesional para que tome las fotos de sus productos. Si esa no es una opción, aquí tienes algunos consejos para tomar fotos de producto que harán que tus clientes quieran hacer clic en el botón de “comprar ahora”.
Consigue el equipo adecuado
Vas a necesitar las herramientas del oficio si quieres tomar fotos de producto que impresionen a tus clientes. Estos son los básicos:
- Cámara: esta es bastante obvia. Intenta conseguir una cámara que te permita ajustar la configuración de forma manual. Te da mucha más libertad y flexibilidad que una cámara compacta normal. Los smartphones modernos tienen cámaras capaces de tomar fotos de producto aceptables, pero realmente deberías conseguir una cámara dedicada si necesitas tomar más de unas cuantas imágenes.
- Tripié: como vas a usar exposiciones largas, un tripié resistente es indispensable. Por muy firmes que creas que son tus manos, terminarás con una imagen borrosa si intentas sostener la cámara con ellas. Además, el tripié facilita tomar fotos consistentes desde la misma distancia y el mismo ángulo.
- Fondo infinito blanco: un fondo infinito blanco te permite tomar fotos sobre un fondo blanco sin cortes. Puedes comprarlo en una tienda de fotografía o hacerlo tú mismo con un trozo de cartulina muy delgada. Mientras sea completamente blanco y puedas doblarlo para que pase de forma suave de la horizontal a la vertical, deberías poder tomar fotos excelentes.
- Tarjetas reflectoras blancas: sirven para rebotar la luz hacia tu producto y son increíblemente fáciles de hacer. Solo necesitas un pedazo sobrante de foamboard blanco. Mídelo y córtalo para que tenga aproximadamente la altura de tu producto y tres veces su ancho, y luego dóblalo por la mitad para que se sostenga solo. ¡Así de fácil!
- La habitación adecuada: elige una habitación con ventanas que reciban mucha luz del sol. Cuanto más grande sea la fuente de luz, mejor. Coloca tu mesa en ángulo recto con la ventana y pegada a la pared.
Configura la cámara
La configuración correcta de la cámara es fundamental para una fotografía de producto de calidad. Lo primero que debes hacer es poner el balance de blancos en automático. Apaga también el flash: no lo necesitarás en una habitación bien iluminada como la que deberías haber elegido. Si es posible, configura tu cámara para disparar en RAW. Es el archivo de mayor calidad que una cámara puede producir. Si tu cámara no ofrece RAW, elige el archivo JPEG más grande posible. Pon el ISO en 100, ya que así mantendrás el ruido al mínimo. Cambia la cámara a modo Manual y pon el f/stop en el número más alto disponible. Esto ayudará a que tu producto “resalte” sobre el fondo. Tendrás que ajustar la velocidad de obturación para asegurarte de obtener la exposición correcta en la foto. Si queda muy oscura, reduce la velocidad de obturación, y viceversa. Así tendrás una base excelente para trabajar tus fotos.
Prepara la toma
Lo primero que querrás hacer es preparar tu mesa. Debes pegarla a una pared, lo más cerca posible de una ventana, sin que le caiga la sombra del marco. Intenta colocarla de modo que la ventana quede a 90º a la derecha o a la izquierda de la mesa. Una vez preparada la mesa, tendrás que colocar el fondo infinito. La forma más fácil es pegar con cinta un extremo del fondo a la pared y el otro a la mesa. Quizá tengas que enrollar la hoja en un tubo suelto antes para que se doble de forma suave. Coloca tu producto en el centro del fondo y prepárate para montar el resto de la toma. Tendrás que:
- Acomodar tu producto como quieres que aparezca. Probablemente te llevará un poco más de lo que esperas. Asegúrate de que el producto tenga el ángulo correcto para mostrar cualquier elemento de marca que quieras incluir en tu fotografía de producto. Intenta elegir un ángulo que muestre el mayor detalle posible.
- Colocar la tarjeta reflectora. En general, conviene ponerla fuera del encuadre, en un lugar que ayude a rellenar las sombras, lo que normalmente significa del lado opuesto a la ventana. Probablemente tendrás que experimentar un poco para que se vea justo
como quieres.
Después de eso, es hora de empezar a tomar fotos. Aunque creas que se ven mal en la pantalla de vista previa, ¡no borres nada todavía! Las pantallas de las cámaras hacen que las fotos se vean muy distintas a como se ven en la pantalla de una computadora. La que crees que es un fracaso podría ser la mejor del grupo.
Retoca tu fotografía de producto
Probablemente este será el mayor obstáculo que tendrás que superar. Es realmente difícil desarrollar el ojo para editar fotos y lograr que queden como quieres. Si tienes poco tiempo y paciencia y cuentas con el presupuesto, hay servicios que editan tus fotos por entre cuatro y diez dólares por foto. Es la forma más sencilla de hacerlo, pero aquí tienes algunas pautas generales si decides hacerlo tú mismo.
- Ajusta el balance de blancos de la imagen. Photoshop tiene una herramienta de cuentagotas de balance de blancos que lo facilita. Solo tienes que hacer clic con la herramienta en una parte de la imagen que debería ser blanca y Photoshop hará el resto por ti.
- Corrige las imperfecciones con la herramienta Parche. Si tu producto tiene polvo, suciedad u otras imperfecciones, debes corregirlas con la herramienta Parche. Primero, duplica tu capa para poder consultar la original si lo necesitas. Luego, dibuja un círculo alrededor de la parte que quieres cambiar y arrástralo a una zona que tenga el aspecto que buscas. La herramienta reemplazará lo que no quieres con algo que sí quieres.
- Guarda en un tamaño grande. Así tus clientes podrán ver tu producto de la mejor manera posible. Las imágenes gigantescas arruinan los tiempos de carga, así que no te excedas, pero a los clientes les gusta ver de cerca lo que compran. Asegúrate de revisar qué formatos de imagen acepta tu plataforma de eCommerce.
¡Practica!
La fotografía de producto no es fácil. No vas a mejorar al tomar o editar fotos a menos que practiques mucho. No es mala idea fotografiar algunos productos que no vendes solo para agarrarle la onda. Cuanta más experiencia tengas, mejor lo harás.
Esperamos que este resumen te haya resultado útil y ayude a llevar tu tienda de eCommerce a nuevas alturas.
